En el estante de cualquier tienda de recambios hay una docena de bidones con 5W30 escrito en letras grandes. Parecen intercambiables. No lo son, y esa confusión es probablemente el error de mantenimiento que más caro sale a medio plazo.
Qué dice la viscosidad y qué no dice
La designación 5W30 describe el comportamiento del aceite ante la temperatura. El número que precede a la W indica cómo fluye en frío: cuanto más bajo, antes llega el aceite a la culata en el primer arranque de una mañana helada. El segundo número describe su espesor a temperatura de trabajo.
Es información útil, pero incompleta. No dice nada sobre el paquete de aditivos, sobre la resistencia a la oxidación ni sobre el contenido de cenizas. Y ahí es donde está el problema.
La línea que hay que mirar
Detrás del bidón, en letra pequeña, hay una lista de homologaciones. Cosas como VW 504 00, MB 229.51, BMW LL-04 o PSA B71 2290. Esas siglas no son marketing: son especificaciones que el fabricante del motor ha definido y que el aceite ha tenido que superar en ensayo.
Dos aceites con idéntica viscosidad pueden cumplir homologaciones distintas y ser incompatibles entre sí. El caso más claro es el de las cenizas sulfatadas.
Cenizas: el daño que no se ve durante años
Todo aceite deja un residuo incombustible al quemarse. En un motor sin filtro de partículas da igual. En un diésel moderno, no: ese residuo llega al filtro y se queda dentro para siempre.
La regeneración del filtro quema el hollín, que es carbono. Las cenizas no arden. Se acumulan capa sobre capa, reducen el volumen útil del filtro y llega un momento en que las regeneraciones se disparan cada pocos cientos de kilómetros, hasta que el filtro deja de recuperarse.
Ese proceso tarda años. Por eso nadie relaciona nunca un filtro de partículas saturado con la revisión barata que se hizo tres años antes. Pero la relación existe, y es directa.
Un caso muy de aquí: el frío
En Logroño hiela de verdad varios meses al año, y buena parte de los coches duermen a la intemperie. El primer minuto tras arrancar concentra una parte desproporcionada del desgaste anual del motor: el aceite ha escurrido al cárter durante la noche y la bomba tiene que llenar conductos y llegar arriba antes de que las piezas trabajen sin película.
Si el fabricante admite tanto un 5W como un 0W, en un coche que pasa el invierno fuera merece la pena la opción más fluida en frío. Bombea antes, y ese par de segundos, repetido cada mañana durante años, se nota en árbol de levas y turbo.
Si el fabricante solo admite una, se monta esa. La homologación manda sobre la preferencia.
El otro enemigo: el trayecto corto
Un motor que hace cuatro kilómetros y se apaga nunca llega a temperatura de trabajo. En diésel, parte del gasoil inyectado no se quema del todo, escurre por la pared del cilindro y termina en el cárter. Si además el filtro de partículas intenta regenerar y el trayecto se corta antes de acabar, se inyecta combustible extra que agrava la dilución.
El resultado es un aceite que sube de nivel en la varilla en lugar de bajar y huele a gasoil. Ya no lubrica como debe, por muy bueno que fuera el bidón.
Aquí la solución no es un aceite mejor: es un intervalo más corto y, cuando se pueda, un trayecto largo de vez en cuando —una vuelta por la AP-68 o la N-232— en el que el motor trabaje como fue diseñado.
Cómo se elige bien, en tres pasos
- Buscar la homologación por bastidor, no por modelo genérico. Dos coches del mismo modelo con motores distintos piden aceites distintos.
- Comprobar que el bidón la lleva impresa, no que «cumple o supera». Esa fórmula significa que el fabricante del aceite lo afirma, no que lo haya homologado nadie.
- Ajustar el intervalo al uso real. Si tu coche es de trayecto corto, arranque frío y ralentí, estás en servicio severo aunque el libro no lo llame así.
Y el aceite usado
Va a gestor autorizado junto con los filtros, conforme al Real Decreto 679/2006 sobre aceites industriales usados. En un taller serio está incluido en el precio del trabajo y no aparece como suplemento de gestión en la factura.
Si tienes dudas sobre qué pide tu motor, llama con la matrícula al 641 16 17 71 y se te dice la norma exacta antes de que muevas el coche. Y si quieres el detalle del servicio, está en la página de cambio de aceite y filtros.