Guía completa

El invierno riojano hace de auditor

Un circuito de carga que funciona a medias no se nota en verano. La batería se recupera aunque cargue un poco justo, el motor arranca sin esfuerzo y nadie mira el testigo. Llega la primera helada de verdad y el equilibrio se rompe: el aceite está espeso, el motor de arranque pide bastante más corriente, en diésel entran los calentadores, y la batería —a temperatura bajo cero— entrega menos capacidad que en agosto.

Ahí es cuando el coche que llevaba meses cargando mal deja de arrancar. Y ahí es cuando mucha gente compra una batería nueva sin haber medido nada, resolviendo el síntoma durante unos meses.

Dos números que resuelven la mitad de los casos

Motor parado. Una batería en buen estado y con carga completa marca alrededor de 12,6 V en bornes. Por debajo de 12,2 V ya está descargada de forma apreciable; por debajo de 12 V, muy descargada.

Motor en marcha. El alternador debe elevar esa tensión a una banda aproximada de 13,8 a 14,5 V, y mantenerla al subir de vueltas y al conectar consumidores. Si con luces, luneta térmica y ventilador la tensión cae por debajo de 13, el alternador no está dando lo que debe.

Esas dos lecturas cuestan tres minutos y descartan de golpe la confusión más habitual del taller. Lo que no resuelven son las averías finas, y para esas hay que sacar el osciloscopio.

El diodo abierto: la avería que engaña al multímetro

Dentro del alternador, el puente rectificador convierte la corriente alterna que genera el estátor en la continua que necesita el coche. Si uno de sus diodos se abre, el alternador sigue cargando —el multímetro puede marcar 14 V tranquilamente— pero la corriente sale con un rizado importante en lugar de plana.

Ese rizado tiene dos consecuencias. Maltrata la batería, que se degrada mucho antes de lo previsto. Y mete ruido eléctrico en la red del coche, lo que provoca síntomas raros y aparentemente inconexos: radio con zumbido, testigos que parpadean, módulos que registran fallos de comunicación.

En el osciloscopio la señal de un rectificador sano es una línea casi plana con un rizado pequeño y regular. Con un diodo abierto aparece una muesca profunda y periódica que no admite discusión.

La batería que amanece muerta

Otro escenario frecuente: el coche arranca perfecto durante el día, la carga es correcta, y el lunes por la mañana está muerto. Ahí el culpable no es el alternador, sino un consumo parásito.

Con el vehículo cerrado y todos los módulos dormidos —lo que puede llevar veinte o treinta minutos en un coche moderno— debe quedar un consumo residual muy pequeño. Si se queda por encima de lo razonable, se van desconectando fusibles por circuitos hasta localizar el módulo que no se duerme. Suelen ser accesorios instalados después, un módulo de confort con un pulsador de puerta defectuoso, o un equipo de audio mal alimentado.

Es un trabajo de paciencia, no de recambio, y por eso muchos talleres prefieren venderte una batería.

Mecánica antes que electrónica

Antes de condenar el alternador conviene mirar cómo gira. La correa auxiliar poly-V lo arrastra a través de una polea que en la mayoría de motores modernos es unidireccional: lleva una rueda libre que la desacopla en las deceleraciones para evitar que la inercia del rotor tire de la correa.

Cuando ese mecanismo se agarrota se producen dos cuadros distintos. Si se bloquea sólida, transmite tirones a toda la correa y aparece un traqueteo al soltar el gas, además de acelerar el desgaste del tensor. Si se queda libre en ambos sentidos, el alternador simplemente deja de girar con el motor y no carga, aunque por dentro esté impecable.

Cambiar un alternador entero por una polea de rueda libre agarrotada es un error caro que se evita mirando dos minutos.

Cómo se organiza el trabajo

La prueba completa del circuito ocupa entre media hora y una hora, según haya que medir consumo parásito o no. Sale con un informe de las tensiones medidas y del estado del rizado.

Si hay reparación, se cierra el precio antes de empezar y se te dice si conviene alternador nuevo o de intercambio, con la garantía de cada opción. En vehículos con gestión inteligente de carga, la batería nueva se codifica en el mismo acto.

Si tu coche te ha dejado tirado esta semana o si vas a pasar el invierno con dudas, llama al 641 16 17 71 y se mide antes de que vuelva a helar.