El foco
Doce trabajos, no un catálogo infinito
Un taller que dice hacerlo todo suele hacer la mitad regular. Aquí el catálogo está acotado a doce trabajos concretos, escogidos por lo que realmente entra por la puerta en Logroño: mantenimiento por libro, aceite y filtros, distribución, correa auxiliar poly-V, frenos, equilibrado, pre-ITV, alternador y circuito de carga, caudalímetro, EGR, caja de cambios y árbol de transmisión con palieres.
La lista no es casual. El circuito de carga y la correa de accesorios están ahí porque el invierno riojano se lleva por delante alternadores y tensores. El caudalímetro y la EGR, porque el polvo del cierzo y los trayectos cortos ensucian admisión y recirculación de gases. La caja de cambios y el árbol de transmisión, porque el comercial cargado que se mueve entre bodegas y pueblos rompe por ahí antes que por ningún otro sitio. Y el equilibrado, porque el firme de camino y carretera secundaria descoloca contrapesos en pocos miles de kilómetros.
Lo que no se hace aquí
No hay cabina de pintura, ni servicio de chapa, ni montaje de neumático nuevo. Tampoco se anulan filtros de partículas, EGR ni sondas: es ilegal para un vehículo que circula por vía pública y sale caro en la inspección. Cuando el trabajo cae fuera de esos doce, se dice a la primera llamada en lugar de aceptarlo y aprender sobre tu coche.
Equipamiento
Puestos elevados, banco de pruebas de frenos, equilibradora dinámica computerizada, equipo de diagnosis multimarca con lectura de datos en vivo (no solo códigos), pinza amperimétrica y osciloscopio para el circuito de carga, y galgas y calibres para todo lo que se mide a mano. Los aparatos importan menos que la costumbre de usarlos antes de decidir.
Residuos
Aceites usados, filtros, líquido de frenos, anticongelante y baterías se entregan a gestor autorizado conforme a la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados y al Real Decreto 679/2006 sobre aceites industriales usados. Va incluido en el precio del trabajo; no aparece como suplemento en la factura.